Canadá fue un país que me maravilló desde el principio. Sus paisajes, sus rascacielos y sus personas tan amigables. Honestamente nunca pensé que conocería Canadá tan “pronto”. Siempre estuvo en mis planes a futuro, ya que en mi cabeza los vuelos me los imaginaba inaccesibles. Para mi sorpresa, encontramos los pasajes muy económicos y ya no tenía excusa.

Canadá es el segundo país más grande del mundo, detrás de Rusia. Dicho país, se encuentra dividido entre el lado francés y el inglés. Aunque su capital es Ottawa, la ciudad más poblada es Toronto.

En las dos semanas que estuvimos -mis amigos del trabajo y yo- en Canadá, fuimos a Ottawa, Quebec, Toronto, las Cataratas del Niágara y Montreal. Siendo esta última donde más estuvimos.

Durante este corto período de tiempo fuimos testigos de la hospitalidad canadiense, nos hicimos clientes fijos del Tim Hortons -una cadena del estilo Starbucks, mucho más económica-, disfrutamos de la nieve como niños pequeños y muchísimo más.

 

Toronto

Calles de Toronto.

 

Lo que aprendí en Canadá…

Es un país con una mezcla cultural muy interesante.  Con decir que puedes encontrar restaurantes con comida de cualquier parte del mundo. En serio, cualquiera. Algunos elementos arquitectónicos, en lo personal, me recordaron -aparte de lo que vemos en las películas estadounidenses- a los de Francia e Inglaterra. Sin olvidar que hay personas de todas las nacionalidades.

 

Boulevard St Laurent

Garage Vietnam, Sushi Zanga y Pizza Piccola Italia.

 

Chinatown

Chinatown entre rascacielos.

 

Hay mucha gente que habla español como segundo o tercer idioma. Muchas veces, cuando nos dirigíamos hacia alguna persona en la calle para preguntar algo, lo hacíamos en inglés y nos contestaban en español.

Los trenes son de dos pisos y la parte superior es la zona del silencio. Por lo menos en Montreal, si quieres hablar tienes que ir a la planta inferior.

No hay máquinas para pasar el ticket del tren. Por supuesto, si no lo pagas y pasa el revisor, te multan.

Si te ven perdido, las personas se pararán para preguntarte si necesitas ayuda o si buscas la dirección de algún sitio. Donde hay un canadiense ayudándote, pueden llegar 2, 3 o hasta 4 más.

¿Por qué lo digo? Resulta que en Quebec yo tenía el teléfono con el Google Maps en la mano y estábamos hablando de a dónde iríamos luego. Un argentino nos escuchó y nos preguntó a donde queríamos ir para ayudarnos a llegar. El argentino no tenía muy claro dónde era y preguntó a una canadiense, luego otras dos señoras se sumaron a la misión de guiar a los turistas. Nosotros en realidad no estábamos perdidos, pero eran tan amables en querer ayudarnos que no sabíamos como salirnos de esa. Al final nos escapamos repitiendo varias veces “Gracias”.

Del mismo modo, los vigilantes, policías, cajeros y empleados de atención al cliente suelen ser extremadamente serviciales y amables. Hasta el punto de preguntarte “¿Qué tal tu día?”. Hasta ahora, pensaba que solo los latinos eran tan cercanos con los desconocidos. Un vigilante nos explicó, como si de un guía turístico se tratase, qué era la Ciudad Subterránea y nos mostró en un mapa los sitios a donde nos recomendaba ir.

 

Mapa de la Ciudad Subterránea

Mapa de la Ciudad Subterránea.

 

Nos contaron que en Canadá se les enseña desde pequeños a ser independientes. Por ejemplo, en el colegio los niños antes de salir al patio de recreo, deben colocarse correctamente ellos mismos su abrigo, guantes, gorros y demás.

En muchos sitios aceptan tarjeta de débito, por lo que te ahorras tener que cambiar gran cantidad de dinero. Por supuesto, las comisiones dependen de tu banco y del país a donde vayas. En mi caso, las comisiones por cada transacción no llegaban ni a 1€ y el cambio de moneda fue bueno. Por lo que fácilmente se puede llevar poco efectivo -para lugares donde no acepten tarjeta, como el bus- y utilizar la tarjeta la mayor parte del tiempo.

Si viajas en grupo, el uber puede salir mucho más económico en ciertas ocasiones. Como nosotros dividíamos el precio entre 6 personas, los trayectos largos nos salían mucho más económico y rápido que cualquier otro medio de transporte. Otro punto a favor: el uber te lo cobran directo de la tarjeta, así que no tienes que pagar en efectivo. Incluso el taxi tiene un punto de venta inalámbrico para que puedas pagar con la tarjeta.

En Montreal, el pase de 24 horas del metro cubre todas las líneas. Sin embargo, el pase semanal no. Nosotros que nos hospedamos a las afueras de la ciudad y que realmente fuimos pocas veces en metro, nos venía incluso mejor el pase de 24 o 48 horas.

 

tickets de metro

Ticket de metro y tarjeta OPUS para cargar tus pases de metro.

 

Las personas no andan con prisas en el metro. Debido a que la espera entre un metro y otro no es mucha, si pierdes uno no es el fin del mundo. En poco minutos habrá llegado otro que te lleve. Así que todos caminan tranquilamente.

En las estaciones de los metros hay ciertas señales para los músicos. Allí pueden situarse para tocar y cantar sin problemas.

Algunas empresas se disculpan con sus clientes cuando algo no funciona como debería. No sé si es algo habitual, pero en el autobús de regreso de Ottawa, nos compensaron con un vale de 5$, debido a que el WiFi no funcionaba. Me hace gracia porque me he subido a buses en otros países, cuyo internet no funcionaba y no le daban importancia.

 

Voucher

Vale de 5$ de Greyhound.

 

La gente respeta y cede puestos si no los necesita. En el mismo bus que mencionaba antes, los enchufes que estaban en los asientos del lado izquierdo no funcionaban. Por lo que se le pidió a todos que se sentaran del lado izquierdo si no les hacían falta los enchufes. Resultado: habían más asientos vacíos del lado derecho. Espero equivocarme, pero quizás en muchos países los pasajeros no habrían sido tan condescendientes.

El hecho de que los parques estén llenos de nieve, no significa que las personas no vayan a divertirse. Puedes practicar ski, lanzarte de trineo, observar aves o ardillas, tomar una bebida caliente mientras observas la ciudad desde uno de sus miradores y mucho más.

Por mucho frío que haga, es soportable si tienes la ropa adecuada. De hecho, cuando empieza a subir la temperatura y ya está alrededor de los 0ºC, casi te sientes en primavera.

Hay WiFi gratis en muchos sitios públicos. Por ejemplo: en el Tim Hortons, Mc Donalds, centros comerciales, buses, etc. Si quieres ahorrar en internet, puedes ir de un WiFi gratis a otro.

Las tarifas de internet móvil son un poco caras. A nosotros, que no somos residentes, la tarjeta SIM con 2 GB  nos salió por 69$. Y eso que eran solo 10 días.

No permiten llevar el palo de selfie a los museos. Al menos en el Museo de Bellas Artes de Montreal, ya que tuve que guardar la GoPro. Por un lado, no puedes grabar vídeos (fotos si). Y por otro, tampoco dejan pasar el brazo extensible con que la sujetaba.

Las paradas de buses son semi-cerradas. No tendrá calefacción, pero al menos te cubre del viento frío de invierno.

 

Parada de bus

Una parada de bus cualquiera.

 

En el bus debes pagar con la cantidad exacta, de lo contrario, no recibirás el cambio. Puede que no todos los buses de Canadá sean iguales, pero es recomendable que lleves la cantidad exacta. Al subir tendrás que echar las monedas por un hueco y los billetes por una ranura.

Hay baños públicos gratuitos en todos lados. Mientras que en Alemania, París y otros países, tienes que pagar una pequeña cantidad para usar los baños públicos, en Canadá son gratis. ¡Bieeen! También puedes rellenar tu botella de agua allí y otra cosa más que te ahorras.

Los pasos peatonales no están muy claros. Para saber dónde cruzar, mejor guíate por los semáforos o de los canadienses. Y si se te ocurre cruzar por algún lugar que no sea peatonal y te pilla la policía, te pueden quitar puntos del carné de conducir. Incluso si no tienes uno, para cuando te lo saques tendrás puntos menos.

 

Boulevard St Laurent

Parece como si antaño hubiesen estado pintadas las rayas del paso peatonal.

 

También te pueden multar si tienes el coche encendido más de unos pocos minutos sin moverte. Si estás esperando a alguien, debes apagar el coche hasta que vayas a arrancar. Esto se hace para evitar la contaminación del medio ambiente.

Puedes ver librerías o cafeterías donde antiguamente se rezaba. Hay una gran cantidad de edificios -especialmente iglesias- que han preservado y reutilizado, en lugar de destruirlos.

 

Crew Collective & Bar

Antes un banco, ahora es una cafetería. También tienen un espacio para eventos y oficinas en las plantas superiores.

 

Crew Collective & Bar

La entrada al Crew Collective & Bar.

 

Crew Collective & Bar

Aquí reciclan hasta los edificios.

En conclusión, Canadá me pareció un país donde las personas son educadas, amables y serviciales. El ambiente multicultural se mezcla de una forma armoniosa. El transporte público funciona a la perfección y el frío es controlable. Además, hay muchas actividades para hacer y está todo muy organizado.

Siempre es reconfortante conocer otros estilos de vida y aplicar las buenas prácticas aprendidas en tu país.

 

CN Tower

Vista panorámica desde la 5º torre más alta del mundo, la CN Tower.

 

¿Que si volvería? ¡Con los ojos cerrados!

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