Continuando con el Road Trip por Portugal, he de decir que mi hermano y su amigo desistieron de salir hoy debido a que aún no habían recuperado fuerzas de la fiesta que se habían dado la noche anterior por Bairro Alto, por lo que solo éramos mis padres, los perritos y yo.

Día 2: Óbidos, Peniche y Belém.

Siguiendo adelante con el plan, fuimos primero hacia Óbidos, una villa portuguesa a una hora de la capital. Su nombre en latín significa ciudad fortificada, por lo que te puedes hacer una idea de cual es su encanto principal. Si, está amurallada y recuerda -por lo menos a mí- a Toledo en pequeño (su superficie viene a ser casi la mitad de km²). Esta villa es ideal para perderte por sus callejuelas tan peculiares, sus tiendas artesanales y probar la famosa Ginja (licor hecho de la maceración de la fruta ginja -similar a la cereza- muy popular en Portugal, especialmente en Óbidos y Lisboa).

 

Ginja

Un poco de Ginja antes de irnos de Óbidos.

 

Óbidos, Portugal con mascotas

Acompañada de Dougie y Biscuit.

 

La villa de Óbidos, con sus casas blancas, está rodeada por una muralla.

La villa de Óbidos, con sus casas blancas, está rodeada por una muralla.

 

Callejones de Óbidos.

Callejones de Óbidos.

 

callejón de obidos, portugal

Zig zags bonitos que tiene esta villa portuguesa.

 

Y si a eso le sumamos que durante el año se llevan a cabo la Feria de Navidad y la Feria del Chocolate (en primavera), no se puede negar que su encanto se multiplica. Aunque ya había asistido con anterioridad a la Feria de Navidad, este año decidimos no entrar porque no nos dejaban llevar con nosotros a los perros si no mostrábamos el certificado de sus vacunas, el cual habíamos dejado en Lisboa.

Precio de la entrada a la Feria de Navidad: 7€ adulto y 5€ niños (< 12 años)

Horario: 11h a 16h/19h.

Conviene revisar la página web del evento para saber con exactitud los días y horarios, ya que varía mucho según los días.

Óbidos en Navidad

Luces navideñas molonas.

Sin que esto nos desanimara, seguimos paseando por sus calles, hasta continuamos el Road Trip por Portugal y nos fuimos al siguiente destino: Peniche. He de decir que antes de venir a Portugal la primera vez, esta pequeña península había captado mi atención. Luego resultó que cada año forma parte de uno de los puntos donde se realiza la competición mundial de Surf conocido como Moche Rip Curl Pro. Específicamente en la playa Supertubos. Dato curioso, es así como los surferos llaman a las olas que montan: tubos. Además, cerca de Peniche se encuentra la isla Berlengas que, aunque aún no he tenido el placer de ir, sé que es espectacular e ideal para senderismo, tomar el sol en la playa y deportes acuáticos como buceo. Otro dato que me fascina y tendré que ir a ver por mí misma, es que se pueden ver ejemplares del pez Mola Mola en los alrededores… simplemente es un lugar alucinante.

En el puerto podrás encontrar barcos que parten hacia la isla diariamente. El horario varía dependiendo de la temporada, lo que nunca cambia es que hay muy pocos barcos durante el día.

Precio: 20€ ida y vuelta/adulto

Playa Supertubos

La playa Supertubos en el Moche Rip Curl Pro, octubre del 2015.

 

John John Florence, hawaiiano y campeón mundial de Surf

La leyenda John John Florence, hawaiano y campeón mundial de Surf. Fue el primero que vi participar ¡y no lo sabía cuando lo tenía a pocos metros de distancia!

 

Otro surfista en el Moche Rip Curl Pro 2015.

 

Volviendo a nuestro viaje de Road Trip por Portugal, nos limitamos a recorrer toda la costa de dicha península y pararnos en diferentes puntos a contemplar los asombrosos acantilados y las formaciones rocosas. Algunos puntos a destacar son el Cabo Carvoeiro, al extremo de la península, y la Fortaleza de Peniche. Por otro lado, la temperatura no era muy baja (unos 14 ºC) y, como es de esperar, ¡el viento que venía del atlántico era muy fuerte!

Cabo Carvoeiro

Cabo Carvoeiro.

 

Acantilados de Peniche

Acantilados de Peniche.

 

Pequeñas dunas de arena que parece desierto en la costa de Peniche.

Pequeñas dunas de arena que parece desierto en la costa de Peniche.

 

costa de Peniche

Tengo que aclarar que estas fotos fueron tomadas en octubre del 2016, ya que durante este viaje le dejé mi cámara a mi padre. Es por eso que estos señores no están muy abrigados…

 

Para finalizar el día, hicimos una última parada antes de volver a casa. Pasamos por Belém para dar un recorrido a su bonita arquitectura de estilo manuelino. Particularmente, encuentro que entre el atardecer y la hora azul (véase, la hora del crepúsculo) es el momento en que más impresionante se ve Belém. Incluso esos días de neblina saben hacer lucir este bonito lugar.

 

Belém, Portugal

Tal y como decía, Belém es precioso en pleno atardecer.

Pasamos por la Torre de Belém, la cual es una antigua construcción militar a la orilla del río Tajo (o Tejo en portugués). Además, fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Precio: 6€ adulto, 3€ estudiantes y gratis el primer domingo de mes.

Horario: 10h a 17:30h en invierno y 18:30h en verano.

 

Torre de Belém en el crepúsculo.

Torre de Belém en el crepúsculo.

 

Luego fuimos hasta el Monumento de los Descubrimientos, fue erigido haciendo honor a todas las colonias portuguesas que conquistaron en aquella época. El Monasterio de los Jerónimos y la plaza enfrente son también parte del emblema del barrio de Belém. Acerca del Monasterio de estilo manuelino, solo tengo que decir que merece su visita. Y si no me crees, pregúntale a todas esas personas a las que se les cayó la mandíbula -yo incluida- cuando entraba por sus puertas.

Precio Monumento de los Descubrimientos: 5€ adulto y 2,50€ estudiantes.

Precio Monasterio de los Jerónimos: 7€ adulto y gratis para niños < 14 años y el primer domingo de cada mes.

Horario de ambos: 10h a 18h en invierno y 19h en verano. Cerrado los lunes.

 

Monumento de los Descubrimientos.

 

No te puedes ir de Belém sin antes comprar unos de sus famosos pasteles de nata. Aunque a veces la cola del local original de su venta es larguísima, los dependientes son realmente rápidos y eficientes al entregar tu orden. Así que no te asustes, solo ten paciencia que en unos pocos minutos podrás degustar esta maravilla.

 

Belém al atardecer.

 

Después de esto, nos fuimos con los perritos directo a casa para descansar de otro largo día y ganar energías para el siguiente día del Road Trip por Portugal. ¡Aún queda mucho por descubrir y contar! 😀

Ya sabes, si tienes algún comentario o pregunta, no dudes en dejarlo aquí abajo 😉

 


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *