Alemania

Qué ver en Hamburgo en 1 día

Hamburgo siempre será una ciudad especial para mi. A pesar del poco tiempo que tuve para conocerla, siento que dejé parte de mí y de mis ilusiones en esta ciudad. Conocida por ser una de las ciudades más caras de Alemania, no por nada su crecimiento económico es mayor que el promedio nacional. Además, después de Berlín, es la ciudad más poblada del país.

Al recorrer la ciudad, te darás cuenta de que dispone de una amplia oferta de actividades culturales gracias a su gran cantidad de teatros, museos, conciertos y exposiciones. Por lo que tendrás infinidad de arte de todos los gustos para disfrutar.

Nuestro viaje comenzó muy temprano en la mañana cuando tomamos el bus de Berlín a Hamburgo -con la compañía Flixbus de la que hablé en otro post por tan solo 10€. Llegamos poco antes de las 11:00 AM, listos para empezar a recorrer la ciudad.

Debido a que estaríamos 1 día y medio -solo habíamos ido para recoger unas cosas en la universidad-, decidimos tomar un Free Walking Tour para sacarle el máximo de provecho a nuestra estadía. Así que salimos de la parada de bus y nos dirigimos hacia el punto de encuentro.

 

Ayuntamiento de Hamburgo.
Ayuntamiento de Hamburgo.

 

El tour comienza en la Plaza del Ayuntamiento (Rathausmarkt) y puedes escoger entre inglés, español y alemán. Nosotros escogimos español porque el grupo era bastante más pequeño que el inglés.

La guía nos hizo una pequeña introducción a la ciudad. Desde la Edad Media, Hamburgo fue destruida e invadida en repetidas ocasiones por los vikingos y a lo largo de los años sufrió varios incendios. El más grande de ellos fue en 1842, el cual duró 4 días y se llevó consigo tres iglesias, el ayuntamiento, muchos otros edificios y 51 personas. Por si eso no fuera poco, en 1962 tuvo lugar otra tragedia al desbordarse el río tras una tormenta e inundar una quinta parte de la ciudad.

Todas estas desgracias no impidieron que se desarrollara como una ciudad potente. Debiendo gran parte de su economía a su puerto, el segundo más grande de Europa y el noveno de todo el mundo.

Empezamos la caminata y llegamos primero a la Iglesia de San Pedro, donde lo más curioso que podrás encontrar son las manijas de bronce de la puerta principal. Consiste en dos cabezas de león, de las que se dice que es la obra de arte más antigua de Hamburgo. La guía nos contó que sus creadores no habían visto un león de verdad antes de hacer esta figura, por lo que de león no tiene mucho y es bastante gracioso.

Unas calles más adelante pasamos por lo que ahora es la plaza Domplatz (Plaza de la Catedral). Tiene este nombre debido a que anteriormente había una catedral en este lugar, de la que hoy en día no queda más que los cimientos.

Recorriendo sus calles de edificios de ladrillo, llegamos a siguiente parada, la Chilehaus. No es un simple edificio de oficinas, sino que también ha sido declarado patrimonio de la humanidad por la Unesco. Con solo ver su fachada te das cuenta su particular arquitectura, ya que su punta se asemeja a la proa de un buque. Este conjunto es también un ejemplo del expresionismo en ladrillo.

 

Chilehaus
La proa del buque/Chilehaus.

 

Chilehaus
Las curvas le dan un toque delicado al imponente edificio de Chilehaus.

 

En la misma zona se encuentra el Deutsche Bank. Sin embargo, durante la Segunda Guerra Mundial esas instalaciones pertenecían a una fábrica y distribuidora del gas Zyklon B, el mismo que se utilizó en las cámaras de gases de Auschwitz.

En la fachada se fijó una placa -un poco oculta estratégicamente entre plantas- que informa sobre estos hechos para que no queden olvidados.

Mientras caminábamos hacia el siguiente punto, la guía nos iba señalando otras placas incrustadas en la acera y en paredes, señalando los edificios donde una vez vivieron los judíos que fueron llevados a campos de concentración.

Al llegar a la iglesia San Nicolás, pudimos ver que tras las bombas en la II Guerra Mundia, ya solo queda la torre. Se dice que los pilotos de las fuerzas aéreas aliadas lo usaron como punto de referencia durante los bombardeos. Hoy en día representa un monumento conmemorativo contra la guerra.

A continuación entramos a un edificio en la calle Steinhöft, 11 en el que se puede visitar un antiguo ascensor de finales del siglo XIX, sin puertas y que está en continuo movimiento, el paternoster.

 

Paternoster en Hamburg
Paternoster en Hamburgo, un ascensor sin puertas que no se detiene.

 

De aquí pasamos a la Deichstraße, donde no solo hay restaurantes con la comida típica de la ciudad, sino que también se encuentra el bar donde empezó el incendio de 1842 que mencionada antes.

 

Deichstrasse, la calle con los restaurantes turísticos.
Deichstraße, la calle con los restaurantes turísticos y al fondo la Filarmónica.

 

Puedes pasar uno de los callejones hacia la parte de atrás de los edificios, desde donde verás el lodo donde han sido construidos los cimientos de los edificios. Incluso podrás sentir como se mueve un poco…

 

callejón Hamburgo
Mini callejón que conduce hacia uno de los canales de Hamburgo.

 

Hamburgo
A la derecha se puede ver claramente el lodo.

 

Ya casi terminando el tour, fuimos a la zona de los viejos almacenes del puerto de Hamburgo donde se guardaba la mercancía. Actualmente se están remodelando para convertirlos en oficinas y viviendas.

 

Speicherstadt (Ciudad de Depósitos)
Speicherstadt, en español: Ciudad de Depósitos.

 

Por último, la Filarmónica del Elba en HafenCity. Para empezar, HafenCity es un barrio que se está construyendo en la zona del puerto, el cual contará con 10.000 habitantes y 15.000 trabajadores.

En 2010 finalizó la construcción de la Filarmónica del Elba, cuya obra superó su coste en un 1000%. Sin embargo, los hamburgueses estuvieron dispuestos a pagarlo con sus impuestos.

 

Filarmónica del Elba
Diseñada por el estudio de arquitectura Herzog & de Meuron, de Suiza.

 

Al terminar el tour, dimos una vuelta por Elphi (apodo puesto por los alemanes a la Filarmónica) y repusimos energía comiendo en un restaurante chino. Posteriormente nos fuimos hacia la universidad para recoger mis cosas y, finalmente, dimos por terminado el día yendo a la zona norte de la ciudad, donde estaba el apartamento que alquilamos por Airbnb

La zona residencial donde nos hospedamos nos gustó mucho. Está rodeada de muchos árboles y se podían escuchar cantar los pájaros mientras paseábamos por sus calles.

Nos detuvimos en un bar alemán para probar la cerveza típica de Hamburgo y ver un poco el ambiente local del lugar. Este último paseo fue un buen contraste a todo lo turístico que habíamos hecho durante el día.

En lo personal, Hamburgo me pareció una ciudad mucho más estilizada que Berlín, por ejemplo. Además de una ciudad bastante moderna y de un buen estilo de vida.

 

Canales de Hamburgo.
Canales de Hamburgo.

 

 

 

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