Qué ver en Múnich en 1 día

Múnich es la capital de Baviera y la tercera ciudad más grande de Alemania, siendo Berlín y Hamburgo las dos primeras. Además de ser la ciudad alemana con mejor calidad de vida, también es una ciudad moderna, con un centro financiero y entre las ciudades más innovadoras del mundo.

Paseo en Múnich
Paseando por una de las calles principales

Nuestro paso por esta ciudad fue bastante rápido, concretamente de 5 horas. Las mismas horas que pudimos salir del aeropuerto mientras hacíamos escala en Alemania (en total eran 7 horas de escala).
Lo cierto es que el tiempo nos alcanzó para ver prácticamente todo lo imprescindible de esta ciudad. Por lo que si dispones de más tiempo seguro que podrás recorrer Múnich con más calma.

Múnich
Una calle random de Múnich.

Lo primero fue tomar el S-bahn -algo así como un tranvía- del aeropuerto hasta la parada de Karlsplatz y en 40 minutos ya estábamos allí. Una de las chicas de nuestro grupo de amigos tenía una amiga en Múnich, que fue quién nos recibió al salir del metro y nos guió por la ciudad mostrándonos lo más importante.

Karlsplatz
La plaza es Karlsplatz

Como decía antes, llegamos a la plaza Karlsplatz, una de las plazas más transitadas y punto de encuentro en la ciudad. Fue construida después de que se tumbara la antigua muralla medieval, dejando una de sus puertas justo aquí, la Karlstor.

Puerta Karlstor
Puerta Karlstor de la muralla que había en la época medieval.
Puerta Karlstor
Vista desde la Puerta Karlstor hacia la calle Neuhauser Straße.

Karlstor es una de las tres puertas de la muralla medieval (Isartor y Sendlinger son las otras dos) que fueron reconstruidas, sin embargo, la puerta Isartor conserva la torre principal y las pinturas originales.
Al cruzar la puerta Karlstor, seguimos por la calle Neuhauser Straße, conocida por sus grandes tiendas. A mitad de camino nos encontramos con la Catedral de Múnich. Nos llamó la atención su fuente que está en el exterior.

Neuhauser Straße
De esta calle se me quedaron grabadas más la gran cantidad de flores, que las tiendas.
Torre de la Catedral de Múnich
Torre de la Catedral de Múnich.
Fuente Múnich
Fuente en el exterior de la Catedral de Múnich

Siguiendo el camino por la Neuhauser Straße, nos lleva hasta el corazón de la ciudad de Múnich, la Marienplatz. Aquí encontrarás el Nuevo Ayuntamiento a pocos metros del Viejo Ayuntamiento.

Nuevo Ayuntamiento de Múnich
Patio del Nuevo Ayuntamiento de Múnich
Patio del Nuevo Ayuntamiento.
Plaza Marienplatz y el Viejo Ayuntamiento detrás
Plaza Marienplatz y el Viejo Ayuntamiento detrás

Si tienes suerte podrás ver la Danza de Cooper (todos los días a las 11h, 12h y 17h). Consiste en un baile que hacen las figuras a tamaño real en el reloj de la torre del Nuevo Ayuntamiento. La música que suena hace mención a la celebración del fin de la peste en 1517.

Torreo del reloj del Nuevo Ayuntamiento
Torreo del reloj del Nuevo Ayuntamiento con sus figuras bailando.

Aunque nosotros no fuimos, muy cerca está el Viktualienmarkt, un gran mercado con productos ecológicos y gourmet. Lo que sí no pudimos perdernos fue comer un Brezel en una de las cafeterías de la plaza. ¡Riquísimo e imperdible!

Dulces alemanes
Otros dulces muy tentadores.

Ya dejando la Marienplatz, a un lado del Viejo Ayuntamiento, está la estatua de Julieta donada a Múnich por Venecia. Se dice que si los hombres le tocan su seno derecho, encontrarán el amor. Mientras que las mujeres deben traerle flores para conseguir lo mismo.

Julieta de Venecia
Julieta de Venecia.

Seguimos nuestro camino hasta llegar a la Cervecería Hofbräuhaus, la cual fue construida en el Siglo XVI y hoy en día es una de las cervecerías más famosas de Múnich. Dentro de sus paredes se vivieron hechos históricos importantes. Desde la proclamación de la República Soviética de Baviera en 1919 -Lenin visitaba mucho este lugar por aquel entonces-, hasta la elección del Partido Obrero Alemán. De hecho, Hitler llegó a dar sus discursos en dicha cervecería.

Cervecería Hofbräuhaus
Desde el llamativo interior de la Cervecería Hofbräuhaus.

Tras los bombardeos entre 1944 y 1945 no quedó nada de ella. No fue hasta 800 años después de su fundación, que la reconstruyeron a como la vemos hoy en día. Convirtiéndose en una de las atracciones más importantes, especialmente en la Oktoberfest.
Caminando unas pocas calles más, entre tiendas de Chanel, Louis Vuitton y galerías de arte, está la plaza Max-Joseph-Platz. Aquí encontraremos el imponente edificio de la Ópera Estatal de Baviera, una de las más importantes no solo de Alemania, sino también del mundo.

Ópera Múnich
La Ópera en su plaza.

A un lado está el Palacio Real de Múnich o también conocido como la Residenz. Fue donde antaño vivieron los reyes de Baviera, ahora es uno de los más grandes museos de Europa. El precio de la entrada va desde los 7€ a los 13€ y el horario depende de la época del año.

Entrada a la Residenz
Entrada a la Residenz.

Lamentablemente, no nos daba tiempo de entrar, no obstante, pasamos por las estatuas de los leones que están en la entrada del palacio y dicen que tocarlos te traerá suerte.

Estatua de león en Múnich
Tocando la estatua del león para tener un poco de suerte 😉

Ya casi al final del recorrido pasamos por la Odeonsplatz. Siempre estamos hablando de plazas bonitas y esta, en realidad, también es una de ellas. Lo que más destaca de la plaza es el Feldherrnhalle, un monumento erigido en honor al ejército bávaro. Podrás notar que tiene un aire italiano -al igual que los edificios alrededor de la plaza- porque fue hecho pensando en la Plaza de la Señoría en Florencia.

Feldherrnhalle
La verdad es que sí se parece mucho a la plaza italiana.

En el lado opuesto al Feldherrnhalle, está el Hofgarten. Este es un bonito jardín de estilo renacentista, donde podrás pasear y descansar entre flores. En el centro hay un pabellón llamado Dianatempel y como su nombre indica, fue construido en honor a la Diosa Diana. Una vez destruido el parque durante la II Guerra Mundial, fue rediseñado como un jardín inglés.
Por último, debido al poco tiempo que nos quedaba, solo llegamos a bordear el Jardín Inglés (es inmenso) y pudimos ver la famosa ola del Eisbach, donde muchos surfistas aprovechan para cabalgar la ola en medio de la ciudad.

Si tienes más tiempo, podrás pasear por el gran parque Olympiapark. Donde además, hay está la torre Olympiaturm. Esta torre llega casi a los 300 metros de altura, lo que la convierte en la más alta de Múnich. Y por si fuese poco, cuenta con un restaurante giratorio a 181 metros de altura.
Al terminar el recorrido, tomamos el metro de regreso al aeropuerto y en nuestro vuelo de regreso a España pudimos disfrutar por segunda vez al sobrevolar los alpes. Fue la primera vez que los vi y prometí verlos de cerca.
En conclusión, a pesar del poco tiempo que tuvimos en Múnich, nos alcanzó para ver prácticamente todo lo que tiene por ofrecer el centro histórico de la ciudad. Sin lugar a dudas nos encantó y no nos importaría volver.

¡Aprovecha las escalas siempre que puedas! 😉

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