Alemania
Brandenburg Tor

Qué ver en Berlín en 1 día

Berlín es de esas ciudades que te enamora fácilmente. La historia de este país, impregnada en cada esquina, te cala en los huesos quedándose muy adentro. Los parques y la gran cantidad de vegetación que encuentras en las calles, te da ese respiro de aire fresco que tanto necesitamos en las grandes ciudades. El arte lo puedes ver tanto en las calles, como en los magníficos museos. La gran variedad cultural que existe en la ciudad da pie a conocer personas de diferentes partes del mundo y de degustar una amplia variedad de comida en los restaurantes. Y si, encima, tienes la suerte de llegar con buen tiempo como nosotros, no tendrás excusa para quedarte prendado de esta maravillosa ciudad que es Berlín.

En mayo del 2017 tuvimos la oportunidad, E y yo, de pasar cuatro noches y tres días en Berlín con la intención de visitar a unos viejos amigos, para luego ir otros dos días a Hamburg. Aunque eso es otra historia 😉

Llegamos un jueves por la noche y del aeropuerto nos fuimos hasta la casa de nuestro amigo en metro. Fue muy sencillo encontrar la entrada del metro y, una vez que sabes cómo funciona el mapa del transporte subterráneo, sabes moverte en cualquiera de ellos sin importar donde estés. Así que tampoco fue muy difícil guiarnos por la ciudad.

Disfruto mucho cuando, de una u otra manera, consigo hospedarme en casa de locales, porque es la mejor forma de conocer esas pequeñas cosas que podemos tener en común, o que nos pueden enseñar algo nuevo, del lugar al que vamos. Por eso recomiendo tanto Couchsurfing. Por supuesto, si tienes la suerte de quedarte en casa de un amigo, mejor aún.

Ruta turística por Berlín – Día 1

Al día siguiente, desayunamos en la panadería que estaba en la planta baja del edificio donde nos quedamos y nos dirigimos hacia el centro de la ciudad -concretamente a la Puerta de Brandenburgo- para hacer el Free Walking Tour de Berlín. Este tipo de tour me fascina, ya que siempre he pensado que lo ideal para descubrir lo principal de cualquier ciudad y que se te quede bien grabada en la memoria es caminarla y caminarla. En especial cuando, mientras tanto, te van contando la historia de la ciudad y alguna que otra anécdota curiosa.

 

ruta turística por Berlín
Más o menos este fue el recorrido que hicimos con el Free Walking Tour durante dos horas y media aprox.

 

Estos tours los hay en muchísimas ciudades del mundo -al menos en Europa los encuentras en todas las capitales- y son totalmente gratuitos. Por supuesto, es recomendable dar una propina al acabar el recorrido -sobre todo si el guía hizo un buen trabajo-, ya que es su trabajo y viven de eso.

Empezamos el recorrido por la Puerta de Brandenburgo, la cual es un punto emblemático de la ciudad y, a pesar de que se ha vuelto el símbolo de reunificación del país, fue construida para que fuese la entrada al «Nuevo Berlín», emulando el acceso a la Acrópolis de Atenas.

 

Brandenburg Tor
La famosa Puerta de Brandenburgo.

 

Entre columnas de la Puerta de Brandenburgo
Entre columnas de la Puerta de Brandenburgo.

 

Al seguir el recorrido pasamos sobre la zona donde estuvo -bajo tierra- el búnker de Hitler y después de que nos contaran un poco de su historia y anécdotas de los edificios actuales, continuamos hasta el Monumento a los judíos de Europa asesinados, el cual consiste en 2711 bloques de hormigón de diferentes tamaños. Asimismo, el suelo también se encuentra a diferentes niveles, por lo que una vez te adentras en este sitio casi pierdes un poco la noción de la ciudad donde te encuentras, hasta el punto de dar la sensación de soledad y vacío.

 

Memorial del Holocausto
Memorial del Holocausto.

 

Recorriendo el Memorial del Holocausto
Recorriendo el Memorial del Holocausto.

 

Llegados a este punto, me gustaría remarcar que es un monumento a los judíos, por lo que los visitantes debería tener un poco de respeto y comportarse de acuerdo a la situación. A lo que me refiero es a lo que el artista Shahak Shapira plasmó con imágenes retocadas en Photoshop, como denuncia a los turistas que solo buscan una buena selfie.

Otro dato interesantes es que debajo de este monumento, se encuentra un Centro de Información donde podrás encontrar gran cantidad de fotografías, documentos y datos históricos sobre todo lo que sucedió durante la persecución a los judíos y los campos de concentración. La entrada es gratuita y la puedes acompañar con una audio guía en diferentes idiomas. Eso sí, prepárate para el sentimiento sobrecogedor que tendrás después del recorrido.

Mientras caminábamos hacia la siguiente parada, el guía nos contaba más pedazos de historia de algunos de los edificios que nos íbamos encontrando. Al llegar al Checkpoint Charlie, nos contaron que fue el paso fronterizo más famoso del Muro de Berlín, a pesar de que habían otros dos (Checkpoint Alpha y Checkpoint Bravo). Esto es debido a que era el paso entre el control estadounidense y el soviético. Solo se dejaba pasar a los empleados de la RFA, RDA, militares y de embajada de los aliados. Sin embargo, fue por donde muchos huyeron del Berlín Este.

 

Checkpoint Charlie en la Friedrichstraße
La Friedrichstraße, la calle donde se encuentra el Checkpoint Charlie

 

Checkpoint Charlie
El lado estadounidense del Checkpoint Charlie, por supuesto, con su Mc Donalds.

 

Seguimos caminando hasta llegar a una de las plazas más bonitas de la ciudad, la Gendarmenmarkt. Rodeada de imponente arquitectura como la Catedral Francesa, enfrentada a la Catedral Alemana y, en medio, la Sala de Conciertos (Konzerthaus). 

 

Catedral Francesa en Berlín
Descubriendo la Catedral Francesa en Berlín.

 

Cúpula de la Catedral Francesa en Berlín
La bonita cúpula de la Catedral Francesa.

 

La Konzerthaus de Berlín
La Konzerthaus de Berlín.

 

La Konzerthaus de Berlín

 

Por el camino vimos algunas tiendas que llamaron nuestra atención, como la Rausch Shokoladenhaus, una tienda/cafetería de chocolate con productos únicos. Aviones, ángeles, animales, palacios y hasta la torre de televisión. ¡Todo ello a gran escala! Sencillamente impresionante.

Ya casi finalizando el recorrido nos encaminamos hacia la Universidad Humbolt, la más antigua de Berlín y referente de otras universidades europeas y del mundo. Enfrente de ella se encuentra la plaza Bebelplatz, conocida por ser donde se llevo a cabo la quema de libros en 1933, mas de 20.000 libros fueron incinerados por orden de Hitler.

La última parte del recorrido fue el paso por la Bundesstraße, desde donde verás la Torre de Televisión, encontrarás las oficinas de Google, justo enfrente de las de Microsoft. La embajada Rusa y, ya llegando de nuevo a la Puerta Brandenburgo, el lujoso Hotel Adlon Kempinski, lugar donde Michael Jackson mostró a su bebé por una de las ventanas.

Al terminar el tour, fuimos a comer en una pequeña cafetería alemana un poco alejada del bullicio, para coger fuerzas y seguir conociendo la ciudad. La primera parada fue el centro de información debajo del monumento de los judíos que mencioné anteriormente.

 

Parada del metro Alexanderplatz
Parada del metro Alexanderplatz.

 

Luego fuimos en metro hasta la famosa Alexanderplatz, donde está la Torre de Televisión más alta de la Unión Europea, desde donde se puede ver una vista panorámica de la ciudad y comer en su restaurante. También podrás ver el famoso Reloj Mundial, el cual rota constantemente y va mostrando la hora de todo el mundo. Además de la Fuente de la Amistad de los pueblos, una de las huellas del paso socialista.

 

Plaza Alexanderplatz de Berlín
Artistas habituales en la plaza Alexanderplatz.

 

Fuente de la Amistad de los Pueblos
Fuente de la Amistad de los Pueblos.
El Reloj Mundial en la Alexanderplatz
E, a quién le gusta hacerse el misterioso, delante del Reloj Mundial.

 

Para terminar el día, tomamos el metro hasta una zona más apartada del centro turístico, al sur este de la ciudad. En la orilla del río podrás encontrar el Bite Club, un barco-bar con el mejor ambiente y vistas hacia el río. Totalmente recomendado para pasar una tarde soleada con tus amigos. Nosotros descubrimos este sitio gracias a otro amigo alemán que trabaja allí.

 

callejón de Berlín
Atravesamos este callejón para llegar hasta el bar, un poco escondido sí parece estar…

 

Bite Club

 

 

Bar Bite Club
He aquí lo que decía de que es ideal para una tarde soleada con amigos.

 

Berlín nos encantó desde el primer día, pero los otros dos días de nuestra estadía en la capital alemana nos mostraron otras caras de la ciudad. Quédate atento de las próximas publicaciones para que descubras el resto de Berlín 😉

 

banco gigante en Berlín
Un banco gigante que encontramos de camino al bar.