Portugal
La Quinta da Regaleira

Road Trip por Portugal: Estoril, Cascais, Guincho, Cabo da Roca y Sintra

Al tercer día estábamos un poco cansados de tanto rodar, por eso decidimos mantenernos cerca para regresar temprano. Así que escogimos ir a los puntos turísticos más cercanos de Lisboa. Resultó ser un paseo muy bonito e interesante. Tanto si vas en coche o en tren, puedes ir por la costa y admirar el paisaje, por lo que podrás ver desde la desembocadura del río Tajo hasta el mar. Para entonces, ya empezarán a aparecer las playas, como la de Carcavelos con su fortaleza.

 Día 3: Estoril, Cascais, Guincho, Cabo da Roca y Sintra.

La primera parada fue en la elegante Estoril. Tal vez no lo sepas, pero aquí nació la historia de Bond, James Bond. Durante la II Guerra Mundial el municipio de Estoril era frecuentado por ingleses, alemanes y, entre ellos, espías perfectamente camuflados. Como para realzar más aún la relación entre este personaje y este punto geográfico, algunas de las escenas de la película 007 al servicio de su Majestad (1969) de Peter Hunt, fueron realizadas en el Hotel Palace de Estoril. Y la playa que sale en los pre-créditos, es la de Guincho. No podemos olvidarnos de que el Casino de Estoril es el más grande de Europa y fue uno de los sitios preferidos de los espías, antiguos monarcas y aventureros de guerra.

Seguidamente conducimos unos 4 km más, hasta la famosa Cascais. En este lugar, dimos un paseo por el centro, la playa y el puerto. Nada más llegar notas ese aspecto distinguido y muy ordenado que tiene y te da la posibilidad de relajarte caminando por la playa, entretenerte viendo las tiendas y los souvenirs, relajarte en sus parques e inspirarte en sus museos.

 

Playa de Cascais
Playa de Cascais en pleno invierno.

 

Dougie como todo un modelo.

 

La guinda del pastel es la Boca del Infierno, unos acantilados y formaciones rocosas alucinantes. ¿Sabes esas personas que posan al borde del mar y que en el momento justo viene una gran ola que le cae encima? Bueno, si estás atento puedes presenciar unos de esos momentos… o puede que te pase a ti ?.

 

Boca de infierno
Dougie y Biscuit estaban encantados con este lugar. Se subían en una roca u otra y no tuvieron ningún problema.

 

Boda do Inferno
Entre formaciones rocosas y una que otra ola que salta de vez en cuando. FOTO: Alfredo Boullosa.

 

Boca do Inferno
La «Boca do Inferno». FOTO: Alfredo Boullosa.

 

Acantilados en Boca do Inferno
Acantilados en Boca do Inferno. FOTO: Alfredo Boullosa.

 

A 6 km de Cascais encontrarás la playa de Guincho -mencionada anteriormente- con sus preciosas mini dunas de arena. Debido a su fuerte oleaje y viento, es ideal para deportes como el surf, wind-surf y kite-surf. Por la misma razón, no es recomendable para tomar el sol o familias con niños. Por otro lado, aunque existe una línea de bus que te puede llevar hasta aquí, no es muy práctico hacer el viaje en transporte público desde Lisboa en un mismo día. Es por eso que lo más fácil es llegar en coche. La parada en la playa fue bastante corta, lo esencial para admirar el paisaje y sacar una que otra foto.

 

Playa de Guincho
La solitaria playa de Guincho.

 

Desde allí seguimos nuestro camino hacia Cabo da Roca, el punto más al occidente de Europa (sin contar las islas). Después de la foto típica en la columna donde deja por escrito que has estado en la punta europea más al occidente, lo mejor es darte un paseo a lo largo de los acantilados. Puedes llegar tan lejos como quieras, algunos temerarios bajan bastante por las rocas. Yo preferí devolverme cuando más empinado se ponía, ya que no era nada fácil bajar las cuestas con Dougie, que iba emocionado con muchas ganas de bajar lo más rápido posible. Otra razón por la que estaba contento es que podía acercarse al borde y ver todo el mar desde metros y metros de altura, con el aire dándole en la cara.

 

Cabo da Roca
Mi madre y yo, con Dougie saboreando la brisa. FOTO: Alfredo Boullosa.

 

Menos mal que regresamos pronto, ya que de un momento a otro empezó a llover a cantaros. Por cierto, la primera vez que estuve en este sitio fue el verano pasado y no se podía ver absolutamente nada a causa de la neblina. Ahora en invierno, aunque el cielo estaba nublado, se podía ver todo bastante bien. Así que es un poco lotería (y causas meteorológicas, obviamente).

 

Cabo da Roca
Los acantilados más al occidente de Europa. FOTO: Alfredo Boullosa.

 

Cabo da Roca
Y más acantilados… FOTO: Alfredo Boullosa.

 

Después de refugiarnos de la lluvia dentro del coche, pusimos marcha hacia el punto final del recorrido de hoy, Sintra. Aquí hay varios palacios y lugares emblemáticos como el Palacio da Pena, situado a lo alto de la montaña. El Castillo de los Moros, en la cima de otra montaña, el Palacio de Monserrate, entre otros.

 

Palacio da Pena
El Palacio da Pena en la cima de Sintra.

 

Castillo de los Moros
Las murallas del Castillo de los Moros en otra de las cimas de Sintra.

 

Para mí, el que sin duda vale la pena su visita y no debes perderte -si cuentas con poco tiempo- es la Quinta da Regaleira. Es súper fácil llegar caminando desde el centro (cosa que no ocurre con los demás sitios) y es considerablemente económico. Como mi hermano y yo ya habíamos entrado en otra ocasión y mi madre se encontraba cansada, nos sentamos en un banco afuera mientras mi padre y Eliécer conocían el palacio.

 

La Quinta da Regaleira
La Quinta da Regaleira en todo su esplendor, en octubre del 2016.

 

Durante la espera, le leí a mi madre lo que decía Wikipedia de la Quinta da Regaleira, todo muy interesante. Sobre todo, aquellos detalles que, si no te los dicen, ni cuenta te das. Como, por ejemplo, que uno de sus propietarios dejó señales discretas de alquimia, masonería y ordenes de templarios por todo el lugar. Además, su arquitectura es una mezcla entre románica, gótica, renacentista y manuelina.

 

Recorriendo el parque de la Quinta de Regaleira.
Recorriendo el parque de la Quinta de Regaleira.

 

El recorrido te llevará por sus jardines que van de lo simétricamente organizados, a lo salvaje a medida que subes sus cuatro hectáreas. También encontrarás la escalera más fotografiada de Portugal, que baja en espiral como un símbolo de la Divina Comedia de Dante. Una vez abajo, te encontrarás con pasadizos subterráneos que te llevarán a una cascada.

 

Pozo Iniciático de la Quinta da Regaleira
Esto es lo que llaman el pozo iniciático de la Quinta da Regaleira. Escaleras en espiral con 9 niveles.

 

Pasadizos subterráneos en la Quinta da Regaleira
Pasadizos subterráneos en la Quinta da Regaleira.

 

Por supuesto, también podrás conocer el palacio por dentro, con todas sus habitaciones y mobiliario antiguo. Puedes echarte una o dos horas fácilmente viendo todo lo que tiene por ofrecer.

Precio: 6€ adultos y 4€ con la tarjeta joven.

Horario: 9:30h a 18h en invierno y 20h en verano.

 

La Quinta da Regaleira
La Quinta da Regaleira rodeada de naturaleza. Foto tomado en octubre del 2016.

 

De nuevo en el centro, es imprescindible que pases por la Casa Piriquita, una pastelería donde podrás encontrar los dulces típicos de esta región: el travesseiro y la queijada. Y una vez que ya habíamos comido, estábamos listos para marchar de regreso a casa.

 

La esquina de Casa Piriquita
La esquina de Casa Piriquita.

 

Travesseiro y Queijada
Disculpen el desenfoque, eran las prisas por comer el Travesseiro y la Queijada 😉

 

Dato: en Sintra encontrarás tuk tuks que se ofrecerán a llevarte de un lado a otro, si prefieres evitar caminar por sus montañas. Otra opción es ir de bus en la línea que cubre toda la villa, de un palacio a otro.

Se podría decir que estos sitios son excursiones imprescindibles si vienes a Lisboa. En especial, porque mezcla la playa, acantilados y montañas con historia y fascinante arquitectura. Además de que son bastantes accesibles si te mueves en transporte público.

¿Estás pensando en realizar alguna de estas excursiones? Si tienes alguna duda o algo que quieras decir, siempre puedes dejarlo abajo en los comentarios 😉

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